• Septiembre es sin duda un mes oportuno para transmitir la cultura chilena a los más pequeños, para ello, la académica de la Escuela de Educación Parvularia de la Universidad Católica del Maule, Dra. Sandra Castro, entrega sugerencias que permitirán potenciar su identidad cultural.

Fiestas Patrias resulta una instancia oportuna para enseñar a los niños y niñas las tradiciones e historia de Chile. Para ello, la académica de la Escuela de Educación Parvularia de la Universidad Católica del Maule, Dra. Sandra Castro, entregó recomendaciones para enseñarles parte de su cultura e historia.

Septiembre es una fecha oportuna para seguir potenciando su formación, ya que se realza uno de los hechos o acontecimientos más importantes para nuestro país, además, se destacan nuestras costumbres y tradiciones más arraigadas. Es clave que nuestros niños desde pequeños se apropien de su cultura, que se sientan parte de ella, herederos y dueños de su patrimonio, lo que contribuye significativamente a la formación de su identidad, pertenencia y autoestima”, explicó la docente UCM, Dra. Sandra Castro.

Identidad y pertenencia

Lo primero que sugirió la profesora Sandra Castro es involucrar a los niños con hechos e hitos relevantes de su barrio, comuna, región y país, a fin de que reconozcan, comprendan, representen y vivencien su cultura, de esta manera se irán apropiando de su historia.

Un punto a destacar por la docente es que la edad de los niños y niñas es un indicador para seleccionar el uso adecuado del vocabulario, cantidad datos o hechos para evitar confundirlos o sobrecargarlos con información.

“El sentido de pertenecía se puede fomentar de forma paulatina y constante, permita la participación de los niños, acuda a eventos afines, observe videos, escuche música y permita la expresión corporal (no importando si lo hace bien o no)”, acotó.

“La familia es la primera entidad que favorece la sociabilización, permite a sus integrantes tempranamente sentirse parte de un grupo, del cual repetirá pautas de comportamiento social y cultural que marcarán su identidad.  A medida que les vaya hablando, narrando hechos lograrán comprender y apreciar las distintas formas de vida a partir de las formas conocidas”.

Como ejemplo, indicó que se puede reforzar en casa: hitos, costumbres, tradiciones, formas de vida, objetos y artefactos, juegos y juguetes significativos y representativos de nuestra cultura.

Atienda a su curiosidad, eso denota interés por su historia. Como estrategia efectiva se sugiere utilizar siempre el juego, ya que la lúdica atrae y garantiza mejores y mayores aprendizajes. Cuando un niño(a) juega, estimula sus sentidos, desarrolla diferentes habilidades, maneja la realidad, por ello, proporcione espacios y recursos no necesariamente con una gran dotación de material costoso, privilegie la simpleza”, puntualizó.

En la memoria colectiva aún permanecen los juegos y juguetes que entregaron tantas horas de entretención, exploración, convivencia a nuestros bis-abuelos, abuelos y padres. Que hoy nuestra generación replica, intentando trasmitir las mismas sensaciones y emociones que éstos provocaron. La invitación en tiempos de pandemia es a replicar juegos y juguetes con los más pequeños”, agregó.